domingo, 7 de junio de 2015

Comic: El cerebro adicto "No pasa nada"


El cerebro adicto

INTRODUCCIÓN

Las substancias que pueden generar una adicción son datos cotidianos en la vida. La misma sociedad ha generado un tabú desde los años 70’s, donde las personas que desarrollaban una adicción se les etiquetaba como personas con un problema moral y con poca fuerza de voluntad, por lo cual se consideraba un problema moral y no de salud. Conforme pasan los días, la misma sociedad se da cuenta que las sustancias que generan adicciones se encuentran al alcance de todos, y que las personas que las consumen difícilmente saldrán sin daño de ellas, ya que las drogas generan una codependencia, el cual daña el funcionamiento cerebral, dejando a la persona incapaz de valerse por sí misma. Importantes descubrimientos durante la década del siglo pasado, han ido modificando la comprensión de las adicciones y la imagen social de un adicto.

El cerebro humano es el órgano más complejo del cuerpo. Esta masa de materia gris y blanca se encuentra en el centro de toda actividad humana, regulando todas las funciones básicas del cuerpo. El cerebro está compuesto por muchas partes que trabajan juntas como un equipo. Las diferentes partes del cerebro son responsables de coordinar y llevar a cabo funciones específicas, ¿pero qué sucede cuando se consumen sustancias de adicción?

Estas sustancias pueden alterar áreas importantes del cerebro que son necesarias para funciones vitales y pueden fomentar el abuso compulsivo que caracteriza a la adicción. El abuso de estas drogas, afecta ciertas áreas del cerebro como son:

o  Tallo cerebral: controla las funciones básicas vitales (frecuencia cardíaca, respiración y sueño)
o    Corteza cerebral: dividido en dos áreas, la primera controla la capacidad de sentir placer (ver, sentir, oír y saborear) y la segunda parte (corteza frontal) es el centro del pensamiento del cerebro (capacidad de pensar, planificar, resolver problemas y toma de decisiones).
o    El sistema límbico: contiene un circuito de recompensas del cerebro. Vincula una serie de estructuras cerebrales que controlan y regulan la capacidad de sentir placer.



El uso de estas sustancias químicas afecta el cerebro al penetrar en su sistema de comunicación e interfieren con la manera en que las neuronas normalmente envían, reciben y procesan la información. Algunas drogas como la marihuana y la heroína, pueden activar las neuronas porque su estructura química imita la de un neurotransmisor natural.

La doctora Medina Mora, quien se dedicó a la observación y estudio de pacientes adictos, llego a la conclusión de que estos pacientes no pueden dejar las sustancias por si solos, sino que realmente necesitaban tratamiento, ya que por medio de imágenes computarizadas del cerebro, se observó la influencia de las drogas sobre diferentes zonas del cerebro y encontró la causa física de la dependencia de sustancias como la cocaína y opioides; agregando que este fue un indicio importante de que las adicciones tenían todas las características de una enfermedad.



En la actualidad se considera una enfermedad ya que las adicciones modifican la química, estructura y funcionamiento del cerebro, ya que esta similitud con el funcionamiento normal de este órgano, engaña a los receptores y permite que las drogas se adhieran a las neuronas y las activen, conduciendo así mensajes anómalos que se trasmiten por la red neuronal.

El consumo de drogas a edades muy tempranas, entre los 15 y los 18 años, genera una alteración del cerebro, el cual impide al joven en desarrollo una buena toma de decisiones, ya que su cerebro se encuentra en la etapa de resolver problemas bajo su propio criterio, formando la conciencia de lo bueno y lo malo.

Los efectos de algunas sustancias son:
(Fuente: National Institute on Drug Abuse)
-       Nicotina: cáncer, enfisema, trastornos bronquiales y problemas                                           cardiovasculares.
-       Alcohol: daño cerebral (memoria y aprendizaje, coordinación de movimientos).
-       Marihuana: daño a la memoria y el aprendizaje, capacidad de concentración y                  la coordinación, aumento del ritmo cardiaco, daño pulmonar y psicosis en                          personas vulnerables.
-       Inhalables: daño al corazón, riñones, pulmones y el cerebro.
-       Cocaína: graves consecuencias médicas relacionadas con el corazón, sistema                 respiratorio, nervioso y digestivo.

Cada neurona trabaja enviando pequeñas descargas donde envían pequeñas sustancias llamadas neurotransmisores y así poder comunicarse entre sí, cuando se abusan de las drogas, se sustituyen estos neurotransmisores naturales por los de las drogas, haciendo ineficaz la comunicación entre ellas, tiempo después, con el consumo continuo de estas, empieza la disminución de los neurotransmisores que provoca que las cosas que motivaban al adicto ya no tengan la misma euforia y energía que al principio ya que las neuronas presentan cambios muy profundos, por lo cual el adicto ahora comienza a aumentar las dosis.

Se puede caracterizar como una enfermedad crónica, ya que al que consume estas drogas puede caer en el síndrome de abstinencia, es decir la droga ya no provoca la misma euforia y satisfacción que le producían las primeras dosis,  esta enfermedad puede progresar por etapas ya que al adicto se le presentan actitudes como consumir droga más frecuentemente, robar, psicosis e incluso la muerte.

Biología y ambiente
Los factores que afectan a un adicto son sociales, culturales, ambientales y dietéticos, el comportamiento del adicto dependerá tanto de lo genético como de lo ambiental, pero pueden existir personas más vulnerables que otras y estas personas pueden ser aquellas en busca de cosas novedosas.

Algunos factores principales de riesgo son: conductas agresivas tempranas, habilidades sociales deficientes, ausencia de supervisión paterna, compañeros/amigos que abusan de sustancias, disponibilidad a la droga, pobreza, etc. Algunos factores de protección son: autocontrol, relaciones positivas, supervisión y apoyo paterno, información, políticas contra el uso de drogas y cohesión comunitaria. Se sabe de antemano que una etapa muy vulnerable es la adolescencia ya que es donde los jóvenes presentan los primeros usos y controles de sus emociones y llegan a tomar decisiones en base a sus emociones, por lo cual los hace vulnerables a estas sustancias.

CONCLUSIÓN
El tratamiento que se debe otorgar a la persona adicta debe ser basado en su ambiente y el alcance de sus recursos. Se requiere otorgar una terapia multidimensional (familia-entorno-adicto) para que le ayude a entender una nueva forma de aprendizaje, ya que por así decirlo, la adicción es una enfermedad de aprendizaje. Para que los jóvenes de hoy en día no caigan en las drogas es muy indispensable la comunicación y la prevención.

Una buena educación a jóvenes a tempranas edades donde se les enseñe las consecuencias de decisiones mal tomadas. Apoyo constante de maestros y padres, para orientarlos por un camino lleno de satisfacciones naturales, alcance de metas, como estímulos constantes de superación y un entorno alejado de la violencia. Cuando el adicto recaiga en las adicciones no se debe considerar como fracaso, sino como una manera de enfoque más constante en su terapia, que impida una nueva recaída.

¿Por qué has elegido ese tema?
Desde mi punto de vista es un tema muy importante, ya que son sustancias nocivas para la salud, al consumirse a una edad muy temprana puede desarrollar enfermedades crónico-degenerativas las cuales generan una saturación en instituciones de salud, no dando una mejor atención a personas con diferentes enfermedades ajenas a las drogas.

¿De dónde partiste para empezar a escribir?

La parte que más cautivo mi atención, es la parte en que el cerebro se adapta a las nuevas sustancias, provocando una buena comunicación neuronal, por lo cual fue mi punto de partida.